La memoria es biológica. La historia en cambio es una creación humana que, si se hace con honradez y propósito de acercarse lo más posible a las verdades del pasado, exige grandes esfuerzos y no pocos quebraderos de cabeza. Cosa de mucho leer, mucho reflexionar y de dejar aparcados los prejuicios. Pero en ocasiones el pasado regala perlas que no exigen ningún esfuerzo al magín del historiador. Ellas solas se califican por sí mismas. Tales son las que ofrece lo que, no sin mucho rubor, me atrevo a calificar como pensamiento de Sabino Arana.
Una de las zozobras más angustiosas de Arana era la inmigración que desde el resto de España llegaba a las provincias vascas, entre ellos muchos andaluces. Para él “gentes incultas, brutales y afeminadas” a las que no duda en calificar de “vagos por naturaleza”. Considera que son “la plaga suprema que ha caído sobre nosotros” y se horroriza ante “los muchos y abyectos vicios que los hijos de la pedantesca y tenebrosa Maketania adolecen”. La sola visión de los maketos lo exaspera: “Más que hombres semejan simios, poco menos bestias que gorilas; no busquéis en sus rostros la expresión de la inteligencia humana ni de virtud alguna; su mirada sólo revela idiotismo y brutalidad”.
No es de extrañar por tanto que Arana cultive y promueva una aversión profunda y visceral. Sigo citando literalmente: “No hay odio que sea proporcionado a la enorme injusticia que con nosotros ha consumado el hijo del romano. No hay odio con que puedan pagarse los innumerables daños que nos causan los largos años de dominación”. De todas las citas de Arana esta es mi favorita. Creo que nos llama “hijos del romano”. Mayor honor no cabe.
Pero el odio de Arana a los hijos de los romanos, a los maketos, o sea, a nosotros, los españoles, no es deportivo, sino que tiene fines políticos muy claros. En esto, como en todo, Arana es de una claridad meridiana. Sus neuronas no dan para el juego sutil de la ambigüedad: “Ese camino del odio al maketismo es mucho más directo y seguro que el que llevan los que se dicen amantes de los Fueros, pero no sienten rencor hacia el invasor”. Si alguien se preguntaba todavía de dónde nace ese odio irracional que hace a ETA poner bombas en los supermercados, ahí tiene una de sus fuentes nutricias. Repárese en que parece aquí Arana tocado por el don de la profecía (cuánto le hubiera gustado esta frase), porque efectivamente los acontecimientos actuales van demostrando que el camino del odio y su violencia ha resultado el más afectivo. Las perlas de don Sabino podrían multiplicarse infinitamente. No tiene desperdicio su narración de cómo la pureza de los bailes vascos se va corrompiendo por influencia maketa y su indignación al comprobar que los mozos y mozas de rancios apellidos se deleitan con las cositas de Cádiz y otras regiones, y luego claro, pierden la cabeza y la honra. Pero se alargaría demasiado este apunte. No se apuren, los escritos de Arana están editados: Sabino Arana, Obras completas, San Sebastián, Sendoa, 1980. Las citas que aquí han leído proceden de las páginas 326, 1709, 1390 y 210.
Esto lo escribió Casandra.

Casandra y, al final, el nazi de Sabino Arana se volvió españolista, ¿no es cierto?.
¿Cómo justifican esto los facistas del PNV?.
Saludos,
Como decía Félix Bayón, la mejor vacuna contra el nacionalismo sería poner en un altavoz a alguien recitando semejantes gilipolleces. Lo malo es que en el País Vasco, debería decir "hasta en el País Vasco", existe un programa en la tele pública que se llama Vaya Semanita y se ríen de estas cosas. Aquí, en Canal Sur, especialista en chistes, jamás he visto --he de reconocer que no la frecuento-- que hagan gracias sobre los socialistas. Allí, en Camera Café, se ve a un representante de cada partido y se dicen a la cara las cosas que piensa la gente.
¿Poner un altavoz con las tonterías de Blas Infante serviría para que dejaran de dedicarle de una vez plazas, avenidas, parques, colegios y hasta bibliotecas? Porque si es así, mañana mismo empiezo con las grabaciones. Se solicita locutor.
¿quizás Juan y Medio? Las viejecitas le harían más caso, eso por descontado. O puede que al alimón con Tontón Martín Benítez esté bien. De todas maneras, lo de Blas Infante es un poco más inofensivo, si dejamos aparte el coñazo de los nombres y el museo eso de la memoria andaluza en Coria del Río
Acabo de enterarme de vuestra propuestas. Las apoyo en principio
A ver si desmontamos las tonterias nacionalistas, todas ellas cavernicolas