¡¡¡Los ultras ya están aquí!!!
Cuando no hay argumentos insultar es lo más cómodo, rápido y eficaz. Hace poco Piqué, en una de sus inspiradas intervenciones, dijo que el Partido de los Ciudadanos era… de extrema derecha. Y se quedó tan tranquilo. Ya sabemos que en España uno de los insultos políticos más rentables es acusar al otro de “facha”. Para asustar a la población nuestro presidente Zapatero advirtió la semana pasada de que el PP se estaba acercando a posiciones de la derecha extrema (nótese que invirtió los términos, dejó lo de “extrema derecha”, que suena peor, para una futura intervención y dar sensación de deriva paulatina e inexorable).
La verdad es que en España la extrema derecha está desactivada desde principios de los 80. La parte más importante la absorbió Alianza Popular y el posterior PP, y la hizo acercarse a regañadientes a posiciones democráticas. Otra, la menor, ha quedado como una exhibición pseudofolklórica que se manifestaba todos los 20 de noviembre en el Valle de los Caídos. Conseguían lo imposible: ser más patéticos que provocar miedo. La prueba de que esa derecha preconciliar está bajo mínimos es que en las Provincias Vascongadas no haya organizado una revancha militar contra los etarras.
Lo más grave es que los verdaderos ultras, los que arman gresca tan cotidianamente que apenas son noticia, son los que conocemos como extrema izquierda, rebozada en el solar patrio en los nacionalismos excluyentes más furibundos. A pesar de que los abertzales son de extrema izquierda nadie les pone esa etiqueta no vaya a ser que se toque la inmaculada palabra. Pero como todo empeora si es susceptible de cambiar, estamos asistiendo a lo mismo en Cataluña. Los que impidieron la celebración del mitin del PP en Martorell son de la misma cuerda que los abertzales vascos.
Piqué una vez más se equivoca con sus insultos. De Zapatero, que decía sentirse muy seguro en Cataluña, ni hablo.

socialista asqueado y cansado dijo
Joder amigos, tenéis más razón que un santo.
12 Octubre 2006 | 10:52 PM