EL NUEVO ESTATUTO DE ANDALUCIA.
Extractado de un artículo de Agapito Mestre en LD.
http://www.libertaddigital.com/opiniones/opi_desa_34050.html
Sin duda alguna, el pacto del PP con el PSOE para acordar un nuevo Estatuto en Andalucía contiene menos, muchísimas menos, barbaridades que las vertidas en los Estatutos de Valencia y Baleares, pero los defensores de la nación española no soportamos que también Arenas se haya entregado a la falsedad de hablar de la "realidad nacional" andaluza…. En fin, el PP de Andalucía hallará mil justificaciones y explicaciones ideológicas para defender su posición táctica, incluso yo estoy dispuesto a comprender el "canguelo" que le ha entrado a Arenas al comparar este proceso con el de la UCD y el famoso referéndum del 28 de febrero, pero detrás de esta entrega del PP a la corrección política socialista nadie debería olvidar que se esconde una tragedia andaluza, española.
El tejido social andaluz, según todos los diagnósticos sociológicos en esta materia, es el más débil de Europa. Por eso, Andalucía es una sociedad sin conflicto político, o sea, es una sociedad más cercana al totalitarismo que a la democracia. Los comisarios del PSOE lo ocupan todo. La dictadura comisarial andaluza devora incluso al PP. El conflicto está tan oculto que incluso los ciudadanos no saben cómo expresarlo. (…)
Arenas, el político trabajador y solícito, no halla modo humano de superar esa barrera comisarial. O peor, no se atreve a formular este diagnóstico severo para lanzar, posteriormente, una ofensiva política a largo plazo que acabe con esta dictadura comisarial. Desde el famoso referéndum andaluz "para no ser menos que nadie", que ya parece de la prehistoria pero que Arenas aún no ha digerido, hasta hoy, que se pretende imitar a una región acomplejada –Cataluña– por no ser una nación, Andalucía, o mejor, su clase política, especialmente la socialista que no ha dejado nunca de gobernar aquí, no ha sabido ser española, universal y libre. Andalucía ha ido, va y, seguramente, irá a remolque, con complejos de inferioridad respecto a otras regiones, porque no presta atención a su tradición, a la base de continuidad de su identidad, que es España.
El andalucismo, como he dicho en otras ocasiones, ha impedido crear unas tradiciones políticas universalistas…. En su pecado lleva la penitencia. Al margen de España, Andalucía es un pobre canturreo, un quejío de taberna, sol, playas y Semana Santa para turistas. Folklore malo. Franquismo en estado puro. Sí, sí, la "concepción" franquista de Andalucía es, en el fondo, la herencia recogida por el socialismo para que no aflore y expanda el universalismo español de Andalucía. El "andalucismo" cambia exageración por universalización. Exagerar aún más el habla, el tono y el tipismo hasta arruinar lo universal, España.
¿Cuándo logrará Andalucía ser normal, o sea, cuándo la democracia se definirá cómo el ejercicio permanente de la ciudadanía "pidiendo cuentas a sus gobernantes"? Quizá llegue ese día más pronto que tarde, e incluso quizá la oposición del PP contribuya a su advenimiento, si deja de concebirse proscrita por el adversario; pero sólo será real cuando el poder socialista haya sido desacralizado. La firma de este pacto estatutario, por desgracia, dificulta más que contribuye a la desmitificación de ese horroroso poder.

Argantonio2007 dijo
Quizá llegue ese día más pronto que tarde, e incluso quizá la oposición del PP contribuya a su advenimiento
---------------------------------
Así podía pensarse antes de este pacto. Ahora, ya no. El PP se ha convertido justo en la oposición que necesitaba Chaves, la que lo acepta todo con tal de tocar (en un futuro hipotético y lejanísimo) un gramo de poder regional. ¿Por qué tenemos que pensar que será distinto con ellos si son incapaces de combatir los males del sistema desde su raíz, males que no son otra cosa que la partitocracia y la creación de una casta política profesional que se perpetúa en la poltrona a través de redes clientelares de entraña puramente mafiosa? Hubo un tiempo en que podría haberse pensado que el PP estaba por destruir las bases de esta forma de gestionar el mandato de los ciudadanos (que eso y no otra cosa debería de ser el ejercicio del poder), pero hoy ya no hay quien se lo crea. El PP es parte del problema y no su solución.
28 Octubre 2006 | 01:09 PM